“Una amiga me incentivó a matricularme porque ambos veíamos como se construía la sede y este año me decidí. La verdad es que no me arrepiento, porque estoy realizando un gran esfuerzo para conseguir mi título. En mi trabajo cocino para 12 personas, pero en maniobras especiales el número de comensales aumenta”, relata Manuel, estudiante de primer año.
El amor de Manuel por la cocina nació en la infancia observando a su madre y hermana. Ese vínculo temprano con la gastronomía lo llevó a soñar con perfeccionarse y aprender nuevas técnicas. “Estudiar y trabajar no es fácil, porque a veces mis compañeros están más adelantados que yo, pero recibo mucho apoyo de ellos y de los docentes. He aprendido cortes de carne y otros tips que enriquecen mi trabajo. El primer semestre fue duro, pero me estoy sacrificando para seguir avanzando”, cuenta con orgullo.
Gracias a la modalidad de estudiante trabajador Llancalahuen Cayún puede compatibilizar sus responsabilidades laborales y académicas, accediendo a una rebaja en la asistencia que le permite avanzar sin dejar de cumplir en su trabajo. “Este beneficio es muy importante, puedo estudiar más tranquilo y esforzarme diariamente”.
Con una visión clara de su futuro, Manuel tiene un objetivo ambicioso. “Quiero obtener mi título y postular a un crucero para seguir creciendo en lo profesional. Es mi gran sueño estar en el mar recorriendo países y haciendo lo que más me gusta, cocinar”.
La historia de Manuel es un ejemplo de que nunca es tarde para perseguir los sueños y que, con pasión y disciplina, las metas se transforman en realidad.